Traigo a estas páginas de «Días de la pandemia» dos fragmentos del comienzo de The Waste Land (La tierra baldía) de T. S. Eliot, en traducción de José María Valverde.
T. S. Eliot: The Waste Land (1922) La tierra baldía
1. «El entierro de los muertos»
Para Ezra Pound
Il miglior fabro
Abril es el mes más cruel, criando
lilas de la tierra muerta, mezclando
memoria y deseo, removiendo
turbias raíces con lluvia de primavera.
El invierno nos mantenía calientes, cubriendo
tierra con nieve olvidadiza, nutriendo
un poco de vida con tubérculos secos.
El verano nos sorprendió, llegando por encima del Starnbergersee
con un chaparrón; nos detuvimos en la columnata,
y seguimos a la luz del sol, hasta el Hofgarten,
y tomamos café y hablamos un buen rato.
Bin gar keine Russin, stamm’ aus Litauen, echt deucht.
Y cuando éramos niños, estando con el archiduque,
mi primo, me sacó en un trineo,
y tuve miedo. Él dijo, Marie,
Marie, agárrate fuerte. Y allá que bajamos.
En las montañas, una se siente libre.
Yo leo, buena parte de la noche, y en invierno me voy al sur.
[…]
Ciudad irreal,
bajo la niebla parda de un amanecer de invierno,
una multitud fluía por el Puente de Londres, tantos,
no creí que la muerte hubiera deshecho a tantos.
Se exhalaban suspiros, breves y poco frecuentes,
y cada cual llevaba los ojos fijos ante los pies.
Fluían cuesta arriba y bajando King William Street,
a donde Santa María Woolnoth daba las horas
con un sonido muerto en la campanada final de las nueve.
Allí vi a uno que conocía y le paré, gritando: «¡Stetson!
¡Tú, que estabas conmigo en las naves en Mylae!
Ese cadáver que plantaste el año pasado en tu jardín,
¿ha empezado a retoñar? ¿Florecerá este año?
¿O la escarcha repentina le ha estropeado el lecho?
¡Ah, mantén lejos de aquí al Perro, que es amigo del hombre,
o lo volverá a desenterrar con las uñas!
¡Tú! hypocrite lecteur! -mon semblable, -mon frère!».
Un cartel con un mensaje eterno al que estos días volvemos la cabeza.
El proyecto To be continued… organizado por el Estudio Buenavista Obra Social esta campaña invita a 35 diseñadores ya artistas, a que a través de su obra, comuniquen la necesidad de la donación de órganos.
Los diseñadores Eduardo Arroyo, Enrique Acosta Naranjo, Lorenzo Bennassar, Alberto Corazón, Marta Corcho, Manolo Cuervo, Daniel Diosdado, David Díaz-Cantelar, Joaquín Gallego, Raúl Gómez, Sebastián García Garrido, Antonio Herráiz, Bernardo Jiménez Tomán, Luis Jarillo (Manigua), Ana Lorente Cazenave, Carlos Laínez, Fernando López Cobos, Virginia Laceras, Segundo Leria, Fernando Molina, Manuel Ortiz, Pepe Oyárzabal, Antonio Pérez Escolano, Jacobo Pérez Enciso, Paco Pérez Valencia, Paco Peregrín, Andi Rivas, Juan Romero, José Ramón Sierra, Juan Suárez Ávila, Martín Santiago, Manuel Moreno, Juan Toribio y Joseph María Trías, usan el poder comunicativo del cartel como instrumento para luchar por la vida, transmitiendo a la sociedad un mensaje de esperanza y solidaridad en relación a la donación de órganos.
El proyecto se inicia en la Avenida de la Constitución de Sevilla con una exposición en la calle que sorprendió a miles de ciudadanos en plena campaña de Navidad con 35 carteles impresos en dibond de 175 x 236 cm .
Para recordar la sintonía que durante muchos años abría y cerraba el programa “Diálogos 3” en RNE3. CLANNAD (Harry`s Game)
Que bueno sería en estos tiempos de zozobra oír músicas de Vanguardia, New Age, Tradicionales y Étnicas.
Y qué finales de programa con esa frase rotunda y definitiva con la que TRECET despedía cada programa:
“Buscad la BELLEZA. Es lo único que merece la pena en este asqueroso mundo”
Aquí tenéis un brevísimo resumen de 57 minutos con una muestra de muchísimos de los descubrimientos musicales, que tuvimos la oportunidad de conocer gracias a Ramón TRECET.
Asoma un nuevo día.
Se viste la mañana
de los tonos radiantes
que habitan lo seguro:
el plácido refugio
de un mundo de certezas.
No hay fisuras que agrieten
el andamiaje firme,
la solidez probada
que acuna nuestras vidas.
2
(La visita de Celestina)
Fortaleza del cuerpo:
«Gran justador» Calisto,
«verle armado, un San Jorge»,
«todo junto semeja
ángel del cielo». Ahora
—fragilidad humana—,
mira al pobre mancebo:
entra en dolor y noche
y yace derrotado
por una triste muela.
3
(Las murallas de Jericó)
El curso de las horas.
La mañana de nuevo
se viste de esplendores,
pero ya las trompetas
han derribado muros.
¿Quién alzará las piedras
que restañen fisuras
si, eficaz, la cautela
sembró con beneficio
la flor de la sospecha?
(*Libro, tercera entrega de la serie “Autobiografía del desconsuelo”, cuya aparición se ha retrasado por la crisis de la pandemia, en la colección “La rama dorada” de la editorial Huerga & Fierro de Madrid)
(Autobiografía del desconsuelo III)
(1994-1997)
“lo verdaderamente trágico de la vida es que olvidamos. Los momentos felices llegan y se van, nuestros amigos se mueren y todo acaba por destruirse, pero esto sería soportable si pudiéramos conservar imágenes más claras y más precisas del pasado. La muerte verdadera es el olvido, porque si hay algo que conservamos y atesoramos son nuestros recuerdos. Toda la sustancia de nuestra vida está en ellos...”
Gerald Brenan
LIBRO PRIMEROLA ANIQUILACIÓN DEL TIEMPO
La vida es una carrera desenfrenada
y luego vas y te mueres.
Ava Gadner
Todo nuestro conocimiento nos viene de las
Sensaciones.
Leonardo da Vinci
Noviembre
Avanzar, avanzar, avanzar. Sólo te invitan a caminar seguro hacia tu propia aniquilación.
***
Cuando empiece otra vez la noche de la historia ¿se quedará el mar ahí, azul, inabarcable y solo?
***
Ya no siento la vida más que como un tránsito a convertirse en sueño.
***
Todo es posible, porque todo es mentira.
***
No es la luna, no es el tiempo. Somos nosotros los que pasamos solos y quedamos vacíos. Como cántaros rotos.
***
Luego, cuando llegue la Aurora, todo será otra vez objeto de tu canto. Pero la noche tiene sus bordes más oscuros cuando tú la contemplas sin deseo ni esperanza.
***
¿Quién será quien recoja tu corazón vencido, como un arco de fuego que la luna enfrió?
***
Siempre es tarde mañana, porque el viento se lleva suspiros y plegarias, los deseos y lo que nunca llegaste a poseer.
***
Si tuvieras el valor suficiente para acabar la vida ¿quién te sucedería al borde de la noche, esperando que nadie viniera a acompañarte?
***
Contra toda esperanza, la realidad impone sus sencillas razones. Su simple y necesaria manera de existir.
***
Cuando nadie recuerde tu mirada tan triste, ni tu angustia lejana, ni tu sonrisa leve, tampoco habrá quien pueda comprenderlo del todo.
***
Si llegas es que existes. Pero si no llegaras nunca, también sabría que estás más allá de la noche y de la realidad, esperando que un soplo dé vida a lo que es nada.
***
Si la Historia no explica lo que ya ha sucedido a lo largo del tiempo. ¿Cómo pretendemos, ilusos, entender lo que ocurre a nuestro alrededor?
***
Los números no tienen otra razón de ser que decirnos el valor que le damos a lo que nada vale o a lo que vale tanto que nos parece inalcanzable.
Enero
Siempre la soledad te conduce al abismo. Siempre te roba el sueño. Siempre te amenaza, como si fuera la última pendiente por donde rodarás, inútil en la noche del tiempo.
***
¿Por qué vuelves otra vez y confías en que habrán de cambiar las gentes y la ferocidad de este pueblo que no aprendió la lección de la historia ni su ejemplo?
***
Agua oculta que llora, dejad el balcón abierto, fuente de las lágrimas… Y otros ejemplos del misterio que oculta la realidad.
***
Has dado otra oportunidad a esta ciudad que ya será para siempre la ciudad de la mentira y de lo sucio. Nada hay que pueda salvar este naufragio.
***
El roce de su piel te estremece, como el amanecer. Un día para el recuerdo. Verano, horizonte desnudo y el amor y el mar. Ahora bloqueo completo del corazón arrasado.
***
Cartas que nunca fueron enviadas, tarjetas que se perdieron en el camino o perdieron el objeto de su destino ¿o acaso no tenían destino a pesar de la dirección que figuraba en ellas? Lo que no fue expresado también se pudre en el interior.
***
¿Es acaso la hora del amor. Mira hacia arriba, espera. Marcha hacia el destino sin esperar los dones que alguien te prometió y nunca te entregaron.
Lectura poética organizada por el Servicio de Publicaciones de la Universidad de Málaga (Aula virtual, en videoconferencia), con motivo del Día del Libro (23 de abril, 2020). (Archivo adjunto 2).
Negli ultimi anni mi son disposto
a congedarmi da tutti e da me stesso:
a dire addio a qualsiasi cosa
ad ogni profilo, ad ogni parola
e, in vita mia, per la prima volta
ho provato ciò che vuol dire pietà
che è –o lo è forse - un dolce sentimento
che ci indirizza verso noi stessi,
ma non con la vertigine del suo aspro sollievo
bensì con un amore per quanto noi siamo
e per tutto ciò che con noi si appresta a morire:
un pomeriggio in penombra, una mattina assorta,
il volo degli uccelli, una città con torri e campanili,
il ricordo del mare, un chiacchierare tra amici,
la lezione di un maestro, la cattura dell’amore,
quanto imparammo, ciò che non sappiamo,
ciò che con noi vivrà, quanto desiderammo,
e tutto quanto non ci volle mettendoci da parte,
ciò che neppure ci guardò, ciò che ci dice addio
sempre e comunque, e quegli istanti del tempo
ai quali non si può far ritorno.
Mi congedo da tutti e da tutto,
non soltanto da voi: mi congedo, innanzitutto, da me,
con chi io so che mai più mi incontrerò-
perché un altro attraversa la strada che io calco,
perché è un altro che veste come io vesto,
perché la bocca che dice ciò che dico
non è stata né mai sarà quell’io;
poiché un altro è chi scrive questi versi
diverso anche da chi li legge
ed essendo l’identità un magma
di tante e piccolissime cose
che ogni giorno vanno riacquistate
perché, se no, si estingue, si dissolve, si cancella
come adesso io, e anche tu, sto,
stiamo cancellando e dissolvendo,
su una pagina in bianco o in quel che rimane da scrivere,
all’interno di qualcosa
la volontà di credere d’essere se stessi,
così non è: è sempre un altro chi ci accompagna;
sempre è un altro ciò che chiamiamo io.
Per questo la vita è un esilio
non di un istante ma di continuo
e di tutte le persone che siamo state,
che siamo e che saremo dentro di esso,
e dalle quali impercepibilmente ci stiamo congedando
in quell’addio a ciascuno di noi
che nella vita compare nei momenti di nebbia
e che, di conseguenza, focalizza l’istante
e lo muta nel simbolo
della presenza in ombra che è stato quello che chiamiamo io,
l’unica cosa che abbiamo che ci appartiene,
l’unica cosa che mai torneremo ad essere,
ciò che ormai fummo, ciò che non saremo,
uno scorcio di ombre
percosse dal fuoco dell’immaginazione.
Rivivere l’istante
prima che tutto sia solo la sua fine.
UN SENTIMIENTO DULCE
Estos últimos años he estado
despidiéndome de todos y de mí:
diciendo adiós a cada cosa,
cada perfil, cada palabra
y, por vez primera en mi vida,
he sentido eso que se llama piedad
y que es –o puede ser– un sentimiento dulce
que nos hace mirar hacia nosotros mismos,
pero no con el vértigo de su relieve ácido
sino con un amor a todo lo que somos
y a cuanto con nosotros se dispone a morir:
una tarde en penumbra, una mañana absorta,
el vuelo de las aves, una ciudad con torres y espadañas,
el recuerdo del mar, una conversación con los amigos,
la lección de un maestro, el rapto del amor,
lo que aprendimos, lo que no sabemos,
lo que con nosotros vivirá, lo que quisimos,
y lo que no nos quiso,lo que nos dejó a un lado,
lo que ni nos miró, lo que nos dice adiós
de todas las maneras, y los puntos del tiempo
a los que no se puede regresar.
Me despido de todos y de todo,
no de vosotros sólo: me despido, sobre todo, de mí,
con quien sé que nunca más voy a encontrarme–
que otro cruza la calle que yo piso,
que otro lleva la ropa que yo llevo,
que esta boca que dice lo que dice
no ha sido ni es ni será nunca lo que yo;
que quien escribe este poema es otro
distinto también a quien lo lee
y que la identidad es un magma
de muchas y muy pequeñas cosas
que cada día hay que recuperar
porque, si no, se extingue, se diluye, se borra
como ahora mismo yo, y también tú, me voy,
nos vamos, borrando y diluyendo,
en una página no escrita o en algo aún por escribir,
hacia dentro de algo
que queremos creer que es uno mismo,
pero que no lo es: es siempre otro el que nos acompaña;
es siempre otro lo que llamamos yo.
Por eso la vida es un exilio
pero no de un punto sino de todo el tiempo
y de todas las personas que hemos sido,
que somos y seremos dentro de él
y de las que nos vamos imperceptiblemente despidiendo
en ese adiós a cada uno de nosotros
que aparece en la vida en momentos de niebla
y que, por eso mismo, focaliza el instante
y lo convierte en símbolo
de la presencia en sombra que ha sido lo que llamamos yo ,
lo único nuestro que no nos pertenece,
lo único que nunca volveremos a ser,
lo que ya fuimos, lo que no seremos,
un escorzo de sombras
batidas por el fuego de la imaginación.
Revivir el instante, revivir el instante
de que todo sea sólo su fin.
Actividades de Académicos Dº José María Luna, Académico de Número OBSERVATORIO DE LA CULTURA La Fundación Contemporánea presenta los resultados de la consulta que, con carácter urgente, ha llevado a cabo para analizar el impacto en el sector cultural de la actual crisis sanitaria y estado de alarma, así como sus consecuencias posteriores.
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