Acto de presentación del libro homenaje, al Profesor Dr. Rafael León

Acto de presentación del libro homenaje al Profesor Dr. Rafael León
Medalla de Honor de esta institución, por su labor docente en el Programa de Doctorado en Bellas Artes, Diseño y Nuevas Tecnologías,y su labor investigadora, como Colaborador Honorario de la Universidad de Málaga, entre los años 2001 y 2011

Edita la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo y la Universidad de Málaga
Salón de Actos del Museo Málaga / Palacio de la Aduana
jueves 25 de octubre 2018 a las 19:30 horas

PREMIOS MÁLAGA DE INVESTIGACIÓN 2018

La Real Academia de Bellas Artes de San Telmo y la Academia Malagueña de las Ciencias y la Fundación Málaga en un esfuerzo conjunto en pro de la cultura de la provincia, han presentado este martes los trabajos que han resultado ganadores de los Premios Málaga de Investigación 2018, que este año celebran la segunda edición de su Tercera Época.

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PRESENTACIÓN DEL ANUARIO Nº 17 DE LA REAL ACADEMIA DE BELLAS ARTES DE SAN TELMO. SEGUNDA ÉPOCA


ANUARIO 2016
Anuario 2017 (pdf 22 Mb)

El Anuario nº 17 (segunda época) de la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo, correspondiente al año 2017, se nos presenta con gran riqueza en contenidos, confirmando su vocación de publicación científica, siendo numerosas y variadas las colaboraciones de los Académicos. Las Bellas Artes han sido ampliamente contempladas en sus diversas manifestaciones y disciplinas, así como los estudios, informes, reseñas y críticas sobre todas ellas.

La portada del Anuario hace referencia a un fenómeno que ha ido conformando estos últimos años la cultura de Málaga, y que ha terminado de acuñar una nueva frase con la que definir a nuestra ciudad: Málaga «ciudad de museos». Puede parecer pretenciosa, pero no lo es, toda vez que constata una realidad. La estrategia cultural y la innovación en las que ha fundamentado su regeneración, su transformación social y económica, pasando desde una cierta decadencia hasta un novedoso modelo, ha sido espectacular hasta el punto de convertirse en objeto de estudio en los análisis de los procesos de transformación y los nuevos retos a los que las ciudades se enfrentan.

Ciertamente Málaga se ha convertido en una ciudad de museos y con ello su actividad cultural se ha enriquecido extraordinariamente. El fenómeno no se puede enfocar tan sólo, como con frecuencia erróneamente se hace, desde la perspectiva de una oferta cultural para nuestros visitantes, sino muy especialmente como una vía estratégica de ciudad que cambia y se moderniza a partir de un profundo cambio cultural.

En sociedades complejas como la que vivimos, periclitados los relatos religiosos como conformadores de la imagen del mundo en Occidente, la cultura se ha convertido en el mayor instrumento de cohesión social, en el elemento generador de un substrato en el que sustentar a la sociedad, en el que ésta reconoce sus puntos en común, sus fundamentos. Y todo ello es consecuencia de que en este proceso se ha partido de una profundización en la real naturaleza de esta ciudad abierta, cosmopolita y que ha asumido su lugar en un mundo globalizado. Esa imagen de sí, impregna de autenticidad nuestros logros. Es todo lo contrario a hacer «cultura para el turismo», se trata de fomentar las condiciones para que la cultura nazca y se desarrolle, siendo esta cultura disfrutada, vivida y compartida.

EL ANUARIO Número diecisiete DE LA REAL ACADEMIA DE BELLAS ARTES DE SAN TELMO, segunda época La Real Academia de Bellas Artes no debe permanecer ajena a esta extraordinaria circunstancia, ni dejar de felicitarse porque el camino de la cultura (con todas las críticas que se quieran hacer a ese camino) haya sido adoptado como una de las vías de transformación de la sociedad y de la ciudad de Málaga, y en este Anuario quiere hacer un reconocimiento a este esfuerzo colectivo que supone la «Málaga de los museos». Nuestra portada es un homenaje a ese conjunto de museos y a esa realidad de la ciudad, que también se enfatiza con la entrega de la Medalla de Oro de la Academia 2016 al Museo Picasso, y el interesante artículo que en el apartado de «Colaboraciones Externas» se dedica en este Anuario al Centro Pompidou Málaga.

Por otra parte, la actividad anual se ha centrado fundamentalmente en dos importantes ciclos de conferencias y actividades. Por un lado, el ciclo denominado «El arte en la Europa de las religiones. El barroco», ya que en 2017 se cumplieron quinientos años de la reforma luterana, que dio lugar al Concilio de Trento, donde la Iglesia católica fijó la legitimidad de las imágenes religiosas determinando el discurso del arte de la Edad Moderna. Por otro, el denominado «Octubre 1917, la invención del futuro», dedicado al Centenario de la Revolución rusa de Octubre de 1917, acontecimiento decisivo para el devenir del siglo XX en todos los órdenes, tanto políticos, como sociales, artísticos y culturales. Este ciclo ha sido organizado por la Academia de Bellas Artes de San Telmo junto con la Colección del Museo Ruso San Petersburgo de Málaga, contando con gran nivel en la participación y con alta repercusión en la ciudad.

El Anuario de la Academia sigue así su curso, generando expectativas, ilusiones, desvelando nuevos temas y conocimientos, estudios y críticas que van teniendo en él su acomodo. Se constata y confirma su carácter de publicación conocida y valorada científicamente, como lo demuestran las numerosas peticiones de colaboración externa que se han producido en 2017.

Una nueva muestra de la solvencia institucional y expansión cultural que presenta actualmente en Málaga la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo.

José Manuel Cabra de Luna Presidente de la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo
Javier Boned Purkiss Director del Anuario

Acto de Entrega de la Medalla de Honor 2017 al Instituto Cervantes

Por su defensa, propagación y enseñanza de la lengua española en todo el mundo, desde su creación en 1991 y especialmente a lo largo de 2017.

Solemne acto de entrega de la Medalla de Honor 2017
Recibe la Medalla Juan Manuel Bonet, director del Instituto Cervantes

Fecha: Jueves, 24 de mayo de 2018, a las 13:00 horas
Lugar: Salón de los Espejos del Excmo. Ayuntamiento de Málaga


DISCURSO DE JOSÉ MANUEL CABRA DE LUNA PARA EL ACTO DE ENTREGA DE LA MEDALLA DE HONOR 2017 DE LA REAL ACADEMIA DE BELLAS ARTES DE SAN TELMO AL INSTITUTO CERVANTES.

  1. ALCALDE
  2. DIRECTOR DEL INSTITUTO CERVANTES

SRAS. Y SRES. ACADÉMICAS Y ACADÉMICOS

SRES. PRESIDENTE Y PRESIDENTE DE HONOR DE LA ACADEMIA MALAGUEÑAS DE CIENCIAS

SRAS. Y SRES. CONCEJALAS Y CONCEJALES

SRAS. Y SRES. DIRECTORAS Y DIRECTORES DE CENTROS DE ENSEÑANZA DE ESPAÑOL EN MÁLAGA.

SEÑORAS Y SEÑORES

En 21 de marzo de 1991 se promulgó la Ley por la que se crea el Instituto Cervantes. Publicada en el B.O.E al día siguiente, fue una ley feliz, si es que esa calificación puede dársele a una norma legal. Nuestra mayor riqueza cultural, la lengua española, es desde entonces y gracias a la ingente labor del Instituto Cervantes más conocida, más hablada y España más querida.  

Precede a toda Ley la llamada “Exposición de motivos” y como su nombre bien indica en ella ha de contenerse el porqué de la ley, las razones por las que se crea la norma y qué se pretende al alumbrarla al mundo del derecho. El buen hacer jurídico aconseja que antes de abordar el estudio de cualquier texto legal leamos con atención su “Exposición de motivos”. La importancia de eso es algo que se aprende con los años y es que facilita mucho la comprensión global del texto, su razón de ser.

Por ello, me van ustedes a permitir que acuda a la “Exposición de motivos” de la Ley citada que, en su párrafo primero, dice así:

           “La presencia exterior permanente y activa es objetivo estratégico de los países más avanzados. La difusión del conocimiento de la lengua y la expansión e influencia de la cultura son instrumentos que permiten dar coherencia y sentido a la acción exterior del Estado, en especial de aquellos Estados de larga historia, lengua universal y vieja cultura. Cultura y lengua recogen los trazos más profundos de la propia identidad, reflejan una sensibilidad particular y rezuman una cierta concepción de la realidad, unitaria y plural a la vez.

Y, sigue diciendo la exposición de motivos:            

Los esfuerzos dedicados a su difusión y a la elevación de la calidad de ésta ayudan a perfilar y proyectar la imagen del país en el mundo, favorecen los intercambios, incluso los económicos y comerciales, y contribuyen a la construcción de un mundo basado en relaciones de comprensión y de conocimientos mutuos. 

España posee entre sus lenguas una de las más extendidas del mundo y atesora un acervo cultural de primerísima magnitud que hoy día es compartido por una gran comunidad cultural y lingüística, la comunidad hispana. 

Fin de la cita. El legislador sabía perfectamente lo que hacía y por qué lo hacía; sabía cuáles iban a ser las consecuencias de esta oportuna norma.

Parece que el Instituto Cervantes siempre estuvo aquí, siendo ello consecuencia de lo mucho que ha hecho desde su creación y de cómo ha sabido incardinarse en los más diversos y lejanos países y culturas. Pero lo cierto es que continúa siendo una institución joven si la comparamos con el British Council, la Alliance Francaise o el Goethe Institut; salvando todas las diferencias entre unos y otros.

Personalmente he tenido la posibilidad de visitar varias de sus sedes, recordando entre ellas la de Toulouse (ciudad con tantos ecos de España) o la de Nueva York, cuya antigua Casa de postas rehabilitada con verdadero mimo, nos fue enseñada por el inolvidable malagueño y compañero de Academia ya ido , Antonio Garrido Moraga, su Director a la sazón, y al que hoy quiero rendir emocionado recuerdo de admiración.

En todas las sedes que he visitado he podido apreciar el espíritu entusiasta de cuantos allí trabajaban. Latía en el ambiente de aquellas casas, un verdadero espíritu de amor al español y a lo español, en todas sus facetas y en su más rica diversidad. Todos eran conscientes de la altura de su tarea. Porque, Señor Director del Instituto Cervantes, una vacuna puede salvar vidas, una patente novedosa puede servir para desarrollar un motor menos contaminante, pero la enseñanza de una lengua universal, que hunde sus raíces en siglos lejanos, nos abrirá a toda una cultura y nos ensanchará el espíritu para siempre. Y eso por no hablar, como hace la propia Exposición de motivos de los intercambios de todo orden, incluidos los económicos y comerciales, que una lengua común propicia necesariamente.

Los datos de la presencia del español en el mundo son incuestionables. En Méjico lo hablan 121 millones de personas; en Estados Unidos son 50 millones; en España 47; en Colombia 46 y en Argentina 41, por solo citar los más significativos.

En Estados Unidos es la segunda lengua más utilizada en Facebook y Twiter; es el idioma más estudiado en todos los niveles de la enseñanza y entre los años 2000 y 2016 su uso en la red ha crecido un 1.400 %. Y algo de capital importancia: En 2060, el 28,6% de la población de los Estados Unidos será hispana.

El Instituto Cervantes es consciente del potencial del español, de la capacidad que tiene nuestra lengua para forjar y expandir la más auténtica imagen de España, este gran país que se enriquece con otras lenguas, de más reducido ámbito e incidencia, a las que el Instituto también presta la debida atención. Y por eso sus sedes están presentes en decenas de países y las capitales más importantes del planeta cuentan con una representación del mismo. El amor a España y a su cultura y con ello a las Bellas Artes, tienen en la lengua el mejor y más universal vehículo.

El pasado año, el Instituto celebró en nuestra ciudad, en la Colección del Museo Ruso de San Petersburgo/Málaga, su Convención Anual y al acto inaugural acudieron Su Majestad la Reina Doña Letizia y cientos de representantes de las diferentes sedes repartidas por el mundo y que fueron recibidos por nuestro Alcalde y por el Director del Instituto Don Juan Manuel Bonet lo que supuso un importante hito en nuestra agenda cultural del año.

Por cierto que el Sr. Alcalde tuvo la gentileza de recibir a los diferentes directores de todas y cada una de las sedes del Instituto, nombrándolas una por una; lo cual no tendría mayor importancia que la deferencia si hubiese leído un listado de ellas, pero no fue así, sino que las citó de memoria. Creíamos que tenía la ciudad en la cabeza, pero resulta que no sólo eso sino que además le cabe el mapa político mundial.

Sr. Director del Instituto, esta Real Academia de Bellas Artes siempre consideró que la lengua era el más firme y común instrumento de cultura. Hasta la propia ciudad, a través de su Ayuntamiento, también lo estimó así pues hace casi cincuenta años dictó una Ordenanza “para la defensa de la dignidad y la corrección del idioma castellano en rótulos de nuestro término municipal”, cuidando la ortografía y la construcción sintáctica.

¿Para cuando en Málaga un Congreso mundial sobre la lengua española, bajo el impulso y amparo del Instituto Cervantes?

Transmitir esta bella y antigua lengua a través del mundo, enseñar el amor a España y el respeto a ella, a su cultura, y no solo al pueblo español sino a toda la comunidad hispana, es la titánica tarea que el Instituto Cervantes lleva a cabo con frutos extraordinarios. La Corporación que me honro en presidir ha querido reconocer esa labor y por ello, por unanimidad, le concedió la Medalla de Honor 2017 que ahora le entregamos. Muchas gracias por hacer tanto por España, por el español y por la cultura española.

ACTIVIDADES

Picasso contra el color de las vanguardias


De Fernando de la Rosa Ceballos

Antes que libro, este texto fue parte fundamental de la tesis doctoral Poéticas cromáticas en la experiencia cubista, dirigida por el profesor Dr. D. Eugenio Carmona Mato, entre 2008 y 2012.
Se presentó oficialmente a la prensa
malagueña en la Fundación Picasso Museo
Casa Natal, el pasado 20 de noviembre de
2017, con la presencia del director de la
misma, D. José María Luna Aguilar. Este libro, cuya cuidada edición estuvo a cargo de D. Rafael Inglada, es el número 8 de la colección “ensayos” que edita la propia Fundación Picasso.
Prologado por Salvador Haro González,
Decano de la Facultad de Bellas Artes de Málaga, el libro recorre en once capítulos (tres partes y algo más de doscientas páginas) un período de grandes hallazgos en la historia de la pintura moderna, donde los pintores toman la palabra para acercarnos a la importancia que tuvo el color en los convulsos años de las incipientes vanguardias, tomando como punto de inflexión el primer cubismo (llamado “analítico») de Braque y Picasso.

Sinopsis
El color es inherente a la práctica de la pintura, fundamental en la evolución de los materiales del artista, vital en la energía creadora de los pintores. El uso del color ha generado diferentes problemáticas e históricas discusiones en el arte de la pintura desde antiguo, pero fue a partir del impresionismo cuando tomó carta de naturaleza. Aún hoy, los aspectos cromáticos no se tienen muy en cuenta en el estudio de ciertos elementos ignorados de la pintura, especialmente en el cubismo.
Pintor fascinado por una época en la que, gracias al color, el Arte vivió una encendida revolución post- industrial, Fernando de la Rosa escribe este estudio sobre pintura, mirando al cambio de siglo, el cual supuso una verdadera falla en nuestra visión y comprensión de la naturaleza.
Durante un período de unos 30 años, (señalados entre la llegada de Van Gogh a París, en 1886, y el desencadenamiento de la Gran Guerra, en 1914) se vivió en el arte una lucha encarnizada por la hegemonía artística del siglo venidero, siendo el joven Pablo Picasso uno de sus más aguerridos contendientes.
En el campo de batalla de la pintura y alzando el color como arma de fuego, se escribieron algunas páginas épicas del arte moderno. Tras la ruptura post-impresionista y durante el nacimiento del cubismo, se fraguaron conceptos cromáticos en rebeldía contra la herencia impresionista, que había instaurado un ideal de naturaleza que rechazaba al blanco y al negro como colores de pleno derecho.
El fauvismo enarbolaba la bandera del color por el color, liderando una tendencia artística dominante en todos los movimientos; menos en uno: el cubismo, al que Picasso, su principal creador y valedor, introdujo en una fase de introspección en la que aparentemente, tuvo que prescindir de los colores, para llegar a la base de una investigación mucho más profunda, sobre el mismo ser de la materia, que haría cambiar nuestra idea del mundo para siempre.

Actividades I 2017

Las actividades anteriores a septiembre de 2017 están disponibles en los Anuarios correspondientes

 

TOMA DE POSESIÓN COMO ACADÉMICO CORRESPONDIENTE EN MADRID DE Dº PEDRO TEDDE DE LORCA

  • Discurso de ingreso como Académico correspondiente en Madrid
  • «MARJORIE GRICE-HUTCHINSON Y EL PENSAMIENTO ECONÓMICO DE LA ESCUELA DE SALAMANCA»
  • Laudatio de Dº Francisco Carrillo Montesinos, Académico de Número
  • Salón de Actos del Centre Pompidou Málaga
  • 30 de Noviembre de 2017, a las 19:30 horas

Presentación por Francisco Javier Carrillo Montesinos
Académico Numerario, Vicepresidente 3º

Señor Alcalde de Málaga, Señor Presidente de la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo, Señoras Académicas y Señores Académico, Señoras y Señores:

Constituye para mí una gran satisfacción y honor haber sido designado para hacer la Laudatio del Profesor D. Pedro Tedde de Lorca en este solemne acto de su ingreso como Académico Correspondiente en Madrid. La gran satisfacción tiene lugar gracias a las raíces bien regadas, que hicieron posible una ya vieja amistad que se remonta a las aulas de pre primaria, se confirmó en las aulas magnas de la Universidad de Madrid y se solidificó en un marco de convivencia excepcional que fue el Colegio Mayor Pío XII bajo la autoritas de su fundador Ángel Cardenal Herrera Oria. Muchos años después, ese surco continuó abriendo horizontes de vida hasta coincidir, ayer, y en distintas funciones de estudio, en la Universidad CEU San Pablo, fundada igualmente por Ángel Herrera en momento anterior a la Guerra de España. Y el arado no se detuvo ya que volvemos a reunirnos en esta aula exponente de la renovación cultural del Arte Contemporáneo que nos llega a Málaga y que porta el nombre de un ecuánime Presidente de Francia, que sabía mucho de Economía Financiera como el Académico que hoy recibimos.

D. Francisco J. Carrillo Montesinos, pronunciando su laudatio
en la Toma de Posesión de D. Pedro Tedde de Lorca

El honor se genera, no tanto en esta brevísima Laudatio, sino en el contenido del Discurso de Ingreso que despierta del sopor malacitano a una persona que llegó a Málaga (como las obras del Centro Pompidou) y que adquirió por su talento plena carta de naturaleza y de ciudadanía. Es de agradecer que el Profesor Tedde de Lorca agite el sueño de los justos y que a una personalidad que tanto hizo por desempolvar archivos y descubrir al mundo lo que se podría calificar (y que me corrija Pedro Tedde si me equivoco) el «pensamiento económico» de la Escuela de Salamanca a través de Marjorie Grice-Hutchinson. Admito que maestros muy destacados como el iusnaturalista Joaquín Ruíz-Jiménez y el iusinternacionalista Mariano Aguilar Navarro, cuando tuve la suerte de ser iniciado por ellos en los fundamentos del Derecho, hicieron numerosas alusiones a la Escuela de Salamanca, pero no a las tesis económicas que en ella también hicieron luz, salvo el justiprecio de raíz tomista, y la usura. Se nos explicó, sin embargo, la riqueza doctrinal de esa Escuela de Salamanca a través de los siglos XVI y XVII, con «teólogos» que en base a una «filosofía moral» que se cimenta en la naturaleza humana, la convierten en fuente de derecho positivo a la luz del estudio de los problemas fundamentales de la convivencia humana: el derecho de los pueblos (ius gentium), la esclavitud, la guerra, la ocupación de territorios, las alianzas, la solución de conflictos, la tiranía, los poderes del Emperador y del Papa, etc. Tenían como objetivo la paz, que se tradujo en ulteriores debates como «paz dinámica» y llegaron a ser precursores de la concepción supranacional en las relaciones internacionales. El bien común y los derechos de la persona influían toda su obra. Con una firme constante: limitar jurídicamente al soberano, convirtiéndolo en súbdito del «derecho de gentes» y del «derecho positivo» creado libremente por la voluntad de la comunidad política.

Es de toda lógica manifestar públicamente mi ansiedad por conocer los «aspectos económicos» de aquella reflexión salmantina, que de seguro el Profesor Tedde de Lorca nos expondrá de forma magistral a través de la obra de una insigne malagueña de adopción. Reconozco públicamente que desistí ex profeso de leer su Discurso académico, que tuvo la amabilidad de enviarme, para no condicionar la Laudatio y dejar abiertas mis expectativas intelectuales.

El recorrido universitario y académico de Profesor Tedde de Lorca es muy extenso e intenso. Catedrático de Historia Económica, cuya andadura la inició en la Universidad de Málaga en 1982, pasando posteriormente a la Universidad San Pablo-CEU de Madrid en donde ejerció docencia, hasta su jubilación, como catedrático de Historia e Instituciones Económicas. En la actualidad es Catedrático extraordinario de Historia e Instituciones Económicas en la citada Universidad.

Desde 1972 hasta 2014 formó parte del servicio de investigadores del Banco de España en donde se concentró en realizar investigaciones sobre Historia financiera y monetaria. El maridaje institucional entre el ejercicio de la docencia y de la investigación no deja de ser una de las situaciones más anheladas por nuestro profesorado universitario, de difícil alcance en nuestro subsistema de enseñanza superior.

El Profesor Tedde de Lorca fue presidente de la Asociación Española de Historia Económica (2011-2014).

Es autor de numerosos artículos científicos y de capítulos de libros colectivos. Editor de 9 libros en el campo de la Economía. Ha sido Director de Tesis de Doctorado. Es de destacar sus más recientes obras que constituyen una trilogía fundamental para conocer la historia económico-financiera del siglo XIX español: «El Banco de San Carlos» (1988), «El Banco de San Fernando» (1999) y «El Banco de España Y EL Estado liberal (1847-1874)», publicado este último en 2015.

Es Académico Numerario de la Academia de Economía y Medio Ambiente de Andalucía (2016), Académico Numerario electo de la Real Academia de la Historia (2017) y Miembro de la Academia Europea de Ciencias, Artes y Letras.

Antes de finalizar esta brevísima síntesis, he de subrayar con lápiz rojo que Pedro Tedde de Lorca es un agudo poeta que en la actualidad guarda silencio que esperamos sea circunstancial, ya que el alma del poeta es una constante que sobre vive al tiempo y al espacio. Poeta de hondura malagueña cuya poesía ya pertenece a la globalidad, aunque no conste, más por humildad que por olvido, en su hoja de vida académica.

Mañana es ya diciembre. Alcanzo de sus SONETOS ANDALUCES, el poema «Diciembre en Málaga», y recito un fragmento:

La luz exalta al cielo: sólo hay mundo
como nacido ahora al primer día
de un niño frente al mar en lejanía.
Diciembre en claridad y azul profundo.

Al dar la bienvenida al nuevo Académico Correspondiente en Madrid, lo hago con el convencimiento de que esta Real Academia, a partir de hoy, podrá contar e integrar la valiosa aportación intelectual de mi entrañable amigo y compañero Pedro Tedde de Lorca.
Nada más.

Málaga, 30 de noviembre de 2017

MARJORIE GRICE-HUTCHINSON Y EL PENSAMIENTO ECONÓMICO DE LA ESCUELA DE SALAMANCA

Hace muchos años, en un ya lejano 2001, recibí con alegría la noticia que me comunicó por carta su entonces presidente, el gran poeta e inolvidable amigo Alfonso Canales, de haber sido nombrado Académico Correspondiente de esta Real Academia en Madrid. Espero que la generosidad de esta corporación disculpe la tardanza en corresponder a aquel nombramiento que tanto me honra, con la lectura del discurso de ingreso, dedicado a Marjorie Grice-Hutchinson y el pensamiento económico de la Escuela de Salamanca.

Por fortuna, cuando evocamos a Marjorie Grice-Hutchinson no estamos refiriéndonos a alguien olvidado o desconocido. La presencia y la actividad de esta ilustre mujer, tanto desde el punto de vista académico como social, no pasaron inadvertidas para sus contemporáneos, dentro y fuera de Málaga. Poco antes de su muerte fue nombrada Hija Adoptiva por la Diputación Provincial y recibió la medalla de oro del Ateneo de nuestra ciudad. En 1959 había sido distinguida con la Orden del Mérito Civil de España y en 1976 con la del Imperio Británico. A lo largo de su vida fue una activa colaboradora de la Sociedad Económica de Amigos del País, de la que fue Secretaria General, y del patronato del Cementerio Inglés de Málaga sobre el que escribió un interesante libro. Perteneció a la Sociedad protectora de animales, la Sociedad Filarmónica, el Jardín Botánico La Concepción y la Asociación Arqueológica de Churriana, entre otras instituciones.

Expondré a continuación algunos datos biográficos de esta economista, facilitados en su mayor parte por la profesora Aurora Gámez Amián, catedrática de Historia Económica de la Universidad de Málaga y colaboradora y amiga de Marjorie Grice-Hutchinson. Nuestra autora nació en Eastbourne, Sussex, en la costa sur de Inglaterra, el 26 de mayo de 1909. Su padre fue un abogado londinense, George William Grice-Hutchinson, quien se desplazaba frecuentemente a otros países por razones profesionales, entre ellos España. Precisamente por esta razón, su única hija recibió educación en su propio hogar, sin asistir a colegios. No obstante, su formación fue rigurosa, llegando a dominar varios idiomas, entre ellos el español, además de lenguas clásicas, filosofía, matemáticas, ciencias y literatura.

En los años veinte del siglo pasado, George William Grice-Hutchinson decidió comprar una finca en Málaga, llamada San Julián, cerca de la desembocadura del río Guadalhorce. Allí pasaría largas temporadas, involucrándose en labores asistenciales, como la creación de una escuela en la propia finca para los hijos de los agricultores y un dispensario clínico en Churriana, dotado de avances señalados para la época, que prestaría grandes servicios a la comunidad en que vivía, cuando aún había enfermedades epidémicas difíciles de tratar y erradicar. Asimismo, en épocas de particular escasez, el Sr. Grice-Hutchinson procuró alimentos y medicinas a la población más necesitada. Y durante la guerra civil, entre 1936 y 1937, evacuó en su yate a la cercana Gibraltar a varias personas cuya vida corría peligro. Precisamente una de estas personas, Ana Freüller Valls, fue una de las mejores amigas de Marjorie y se convertiría, muchos años después, en su compañera de viajes académicos.

La formación superior de nuestra historiadora, especialmente en filología y lengua española, daría paso al estudio del pensamiento económico hispánico de las Edades Media y Moderna. Podemos situar el comienzo de dicho camino en el Londres a mediados de los años cuarenta, después de trabajar para el Foreing Office durante la segunda guerra mundial. Enseñó español en el King´s College, de la Universidad de Londres; entre 1948 y 1951 fue directora del departamento de español en el Birbeck College, de la misma Universidad, donde instituyó el premio Fray Luis de León a la mejor traducción de textos españoles al inglés. En esos mismos años, deseosa de proseguir sus estudios, ingresó en la London School of Economics and Political Science (LSE), uno de los más prestigiosos centros de Economía del mundo, con la intención de obtener un Honour Degree.

La LSE, en aquel tiempo, estaba dirigida por Lionel Robbins y sus dos figuras intelectuales más prominentes eran, por un lado, el socialista Harold Laski y por otro, el economista austriaco Friedrich von Hayek, perteneciente a la Escuela de Viena y en las antípodas ideológicas del socialismo. Precisamente Hayek —que recibiría el premio Nobel de Economía en 1974— dirigió, a fines de los años cuarenta, la investigación de Marjorie Grice-Hutchinson sobre las ideas económicas de la Escuela de Salamanca. No obstante, hay que precisar que él no sugirió este tema a la incipiente investigadora; al contrario, fue ella quien descubrió al profesor austriaco la existencia de dicha Escuela.

Hayek debió sorprenderse cuando su alumna encontró en los autores salmantinos nociones como la escasez relativa o la preferencia subjetiva aplicadas a la teoría del valor, cuando se atribuía el origen de esta idea a la Escuela de Viena, de la cual él mismo procedía.

En un principio, Marjorie Grice-Hutchinson había pensado dedicar su estudio al economista ilustrado de mediados del siglo XVIII Pedro Rodríguez de Campomanes. Sin embargo, la lectura del libro de José Larraz, La época del mercantilismo en Castilla (1500-1700), publicado en 1943, le permitió descubrir las ideas económicas de la escuela de Salamanca, en los siglos XVI y XVII, así como el carácter precursor que tuvieron para la moderna teoría económica.

De izquierda a derecha: Dña. Marion Reder, D. Francisco de la Torre
D. José Manuel Cabra de Luna, D. Pedro Tedde de Lorca, y Dña. Rosario Camacho

La lectura de Larraz, seguida por la de otros especialistas y, por supuesto, de los autores españoles de los siglos XVI al XVIII fue fundamental para el destino de la investigación de Marjorie Grice-Hutchinson, además de contar con las observaciones y sugerencias de su director, Friedrich Hayek, y de asistir a sus clases de Historia del Pensamiento Económico, desde los clásicos griegos a Keynes. En su estudio sobre la Escuela de Salamanca, Marjorie Grice-Hutchinson aprovechó su dominio del latín para leer la mayor parte de los textos originales escritos en dicha lengua.

Además de Hayek, Marjorie Grice-Hutchinson recibió, para su trabajo, el apoyo de Richard Sydney Sayers, una gran autoridad en teoría e historia de la banca. Tras la obtención del grado universitario, su estudio fue publicado como libro, La Escuela de Salamanca. Una interpretación de la Teoría Monetaria española, 1544-1606, editado por primera vez en inglés en 1952 y no traducido al español hasta 2005, por la entidad Caja España, en excelente edición de los profesores Luis Perdices de Blas y John Reeder.

Por Escuela de Salamanca se conoce al conjunto de profesores de esta Universidad, en su mayoría dominicos y también jesuitas, que en los siglos XVI y XVII, y bajo la influencia de la Teología y la Filosofía Escolástica de Santo Tomás de Aquino, se ocuparon de estudiar cuestiones relacionadas con la Ética, el Derecho y la Política. Los profesores salmantinos formularon interpretaciones renovadoras, particularmente en Teoría del Estado y Derecho Internacional o Ius Gentium, que regulaba las relaciones entre pueblos y seres humanos pertenecientes a diferentes naciones, todos ellos bajo unos mismos principios y derechos comunes de origen divino.

Las proposiciones de la Escuela de Salamanca sobre la relación existente entre los gobernantes y los gobernados, así como sobre los límites del poder respecto a los súbditos, tanto en los antiguos Estados como en los nuevos territorios americanos, se consideran hoy antecedente directo de la moderna formulación de los Derechos del Hombre y de la actual interpretación del Estado de Derecho.

Las ideas de la Escuela de Salamanca pronto trascendieron aquella Universidad e influyeron en el pensamiento social y político europeo, cuando la influencia neo-escolástica era aún muy importante. El tratadista a quien se considera cabeza de la Escuela de Salamanca fue Francisco de Vitoria (c.1483-1546), siendo asimismo miembros descollantes de ella sus discípulos Martín de Azpilcueta, Domingo de Soto y Diego de Covarrubias. Debe unirse a estos nombres los de una segunda generación, ya sin vínculos directos con Vitoria, en la que se integrarían, entre otros, el dominico sevillano Tomás de Mercado y los jesuitas Luis de Molina y Francisco Suárez, cuya docencia se impartió principalmente en Portugal, aunque todos ellos se formaron en Salamanca.

¿Por qué razón estos escolásticos, además de renovar las nociones de Ética, Política y Derecho, se preocuparon de cuestiones económicas? La respuesta que Marjorie Grice-Hutchinson da a esta cuestión es doble: por un lado, gracias a las ferias mercantiles, sobre todo de Medina del Campo, y al monopolio de Sevilla sobre el tráfico de metales y mercancías con las Indias, España se había convertido en un núcleo muy activo de la economía europea del siglo XVI. Por otro lado, los moralistas escolásticos analizaron la ética de los negocios, cuyos problemas más arduos trataban de desentrañar. Hay que subrayar que uno de los principales escritos de aquella escuela fue el Comentario resolutorio de cambios, de Martín de Azpilcueta, publicado como apéndice de un Manual de confesores y penitentes, y otra de aquellas obras, Tratos y contratos de comerciantes de Tomás de Mercado, intentó resolver las dificultades morales planteadas por la propiedad, el interés y los precios.

En el siglo XVI, el incremento de la oferta monetaria, debido a la llegada masiva de oro y plata hasta la Península Ibérica, y desde aquí al resto de Europa, trajo consigo una subida general y continua de los precios. A partir del concepto de precio justo de Santo Tomás de Aquino, entonces vigente, los moralistas se preocuparon por encontrar las razones de dichas alteraciones, no siempre fundadas en la codicia de los mercaderes.

Siguiendo a Larraz, Marjorie Grice-Hutchinson comprobó que algunas figuras de la Escuela de Salamanca, sobre todo Vitoria, Azpilcueta, Soto y Molina fueron los primeros en establecer una relación directa de causalidad entre la cantidad de dinero y el nivel de precios: el principal origen de la inflación es el exceso de dinero en circulación, dada la cantidad de bienes y servicios disponible a corto plazo.

Esta relación, conocida por teoría cuantitativa del dinero, fue formulada modernamente por el economista norteamericano Irving Fisher en 1911. Hasta mediados del siglo XX se consideró que su predecesor más remoto era el tratadista francés Jean Bodin, en 1568, pero gracias a Marjorie Grice-Hutchinson sabemos que el primero en formular dicha relación fue el tratadista español Martín de Azpilcueta, en 1556.

Grice-Hutchinson, basándose en Larraz, subrayó además cómo los autores de la Escuela de Salamanca, en su visión de los problemas monetarios, tuvieron en cuenta el mercado internacional. Según nuestra autora, así obtuvieron su logro más sobresaliente y original: anticipar en más de tres siglos la teoría de la paridad del poder adquisitivo, que el economista sueco Gustav Cassel formularía modernamente en 1918. Cuando hoy comparamos los salarios o los ingresos medios en Málaga, Nueva York o Londres, sabemos que no sólo hay que tener en cuenta el tipo de cambio entre el euro y el dólar o la libra, sino también los distintos niveles de precios, es decir, la diferente capacidad adquisitiva en una economía.

Marjorie Grice-Hutchinson, aunque señala las aproximaciones a esta teoría de autores como Domingo de Soto o el propio Martín de Azpilcueta, destaca sobre todos al sevillano Tomás de Mercado. Decía este último, en su obra Tratos y contratos de mercaderes (1569), que el dinero «en toda Flandes, en toda Roma, se estima más que en toda Sevilla, y en Sevilla más que en las Indias, y en Indias más en Santo Domingo que en Nueva España, y en Nueva España más que en Perú». Es decir, una misma unidad monetaria, sin variación de su contenido metálico y peso, valía en un lugar más que en otro, debido al diferente nivel de carestía. Y además, tales diferencias en el nivel de precios y en el valor real del dinero provocaban movimientos internacionales de caudales, hoy diríamos flujos de renta o de capital, y también de mercancías.

La publicación de esta investigación en Oxford, en 1952, que recibió reseñas de prestigiosos especialistas, parecía preludiar una brillante carrera de investigadora y docente en la Universidad británica. Pero un año antes, en 1951, nuestra autora sorprendió a sus compañeros universitarios dando un giro radical a su vida, al decidir casarse con el barón Ulrich von Slippenbach, ingeniero alemán residente en Málaga, para dedicarse a la agricultura y a las tareas familiares en el Sur de España.

El regreso a Málaga dio oportunidad a Marjorie para proseguir su labor altruista, ahora en su nueva finca, Santa Isabel, en el camino de Churriana a Cártama, donde ella y su marido crearon una escuela para 120 niños y niñas de la zona. Fruto de las anteriores experiencias son los libros A Málaga Farm, editado originalmente en 1956 y Children of the Vega. Growing up on a farm in Spain, en 1963. Sólo el primero de estos dos volúmenes tuvo traducción al español en 2001, con el título Un cortijo en Málaga y prólogo del profesor Juan Antonio Lacomba, una publicación que seguramente produjo una gran satisfacción a su autora cuando contaba con 92 años.

En sus páginas se describe la realidad social del campo malagueño a mediados del siglo pasado, desde el punto de vista de una extranjera que vivió en aquel mundo, hoy casi desaparecido. En aquellos años, Marjorie Grice-Hutchinson contaba con amigos muy próximos, tanto españoles como extranjeros residentes en Málaga, entre ellos Gerald Brenan y Gamel Woolsey, para cuyo libro El otro reino de la muerte, sobre los primeros meses de guerra civil en nuestra ciudad, escribió el prólogo de la edición española de 1994.

Pero nuestra autora estaba muy lejos de abandonar el mundo académico y la labor editorial e investigadora. En 1978 publicó en inglés El Pensamiento económico en España, 1177-1740, en el cual examina la influencia intelectual de la Escuela de Salamanca en otros países. En el mismo libro analiza la recepción de las ideas económicas de Platón y Aristóteles por los autores medievales cristianos, principalmente a través de filósofos andalusíes como el cordobés Averroes, y las distintas posposiciones de política económica de economistas españoles desde mediados del siglo XVI, hasta el siglo XVIII. Particularmente interesante resulta su análisis sobre el encubrimiento del interés cobrado por judíos, islámicos y cristianos, cuando dicha práctica era ilegal.

En 1979, la historiadora británica se incorporó al Departamento de Teoría e Historia Económica de la Universidad de Málaga (UMA), por invitación del Profesor Antonio Argandoña, con quien había coincidido en una reunión de la sociedad Mont Pelerin, importante grupo de pensamiento liberal creado por Friedrich Hayek en 1947. Desde aquella fecha y a lo largo de más de veinte años, Marjorie fue profesora extraordinaria de Historia Económica en la UMA y colaboró con otros investigadores españoles, como Enrique Fuentes Quintana, Ernest Lluch y Pedro Schwartz, y también con departamentos universitarios de Gran Bretaña, Alemania, Estados Unidos y Japón.

Entre 1980 y 2003 publicó más de 20 trabajos nuevos, exclusivamente de Historia del Pensamiento Económico, algunos de ellos recogidos por Larry Moss y Christopher K. Ryan en El pensamiento económico en España. Ensayos selectos de Marjorie Grice-Hutchinson, libro editado en inglés en 1993 y en español en 1995.

Algunos de sus últimos escritos sobre las aportaciones de la Escuela de Salamanca a la ciencia económica estuvieron inspiradas por el deseo de aclarar cuáles fueron sus propias fuentes de inspiración y qué autores antecedieron sus estudios, entre ellos Larraz, cuya memoria y trabajo siempre reivindicó. El profesor Schwartz, en un artículo escrito tras la muerte de la historiadora británica, destacó su claridad de exposición, cuidado en los detalles, despierta curiosidad y una modestia desacostumbrada en la vida académica española.

España tiene, sin duda, una enorme deuda intelectual con Marjorie Grice-Hutchinson. Pensemos que las ideas económicas de la Escuela de Salamanca habían quedado casi totalmente relegadas al olvido, una vez que la Filosofía Escolástica había dejado de ser predominante en Europa, a partir de la segunda mitad del siglo XVII. Y su rescate por los autores españoles de los años cuarenta del pasado siglo no tuvo el eco que merecían. La falta de comunicación intelectual —no digamos ya política— entre España y el mundo occidental durante el franquismo explican en buena medida esa postergación.

Por ello, la obra de Marjorie Grice-Hutchinson, difundida además en inglés y por prestigiosas editoriales británicas, fue y es fundamental para que nuevamente las interpretaciones económicas de Azpilcueta, Mercado y Molina volviesen a considerarse en el mundo científico. Por estas razones, en 1993 recibió el doctorado Honoris causa de la Universidad de Málaga, y un año después la misma distinción de la Universidad Complutense de Madrid.

Si España tiene una deuda con Marjorie Grice-Hutchinson, también la tiene Málaga, y no sólo intelectual. Basten mencionar las dos importantes donaciones que hizo a la Universidad de Málaga: su finca San Julián en 1984, convertida en la actualidad en Centro experimental botánico Grice-Hutchinson, y años después su rica biblioteca.

Quienes la trataron personalmente recuerdan su respeto hacia las ideas ajenas, así como su tolerancia y empatía con aquellos que la rodeaban. También su sentido del humor y una sencillez que quiso mantener hasta el final. Recuerdo el día de su funeral, una lluviosa tarde de abril de 2003, en la capilla de Saint George, del Cementerio Inglés, cuando la persona encargada de hacer su oración fúnebre reveló las indicaciones que la propia Marjorie había encomendado para aquella ocasión: «Que no sea muy larga; que no sea muy elogiosa; que no sea muy pía».

Allí quedaron sus cenizas, en un lugar de Málaga cercano al mar, rodeadas de los jardines y recuerdos que habían recibido su afecto. En el homenaje que la revista Cuadernos de Ciencias Económicas y Empresariales, de la UMA, le había dedicado en 1999, mi colaboración no fue un artículo científico, sino un poema sobre Robert Boyd, el irlandés caído junto a Torrijos, cuya sepultura dio origen al Cementerio Ingles de Málaga. La profesora Grice-Hutchinson, como hizo con todos los colaboradores del homenaje, me escribió una carta afectuosa en la que se refería a aquel hecho histórico. Quisiera acabar mi discurso de ingreso con los últimos versos de ese poema, cuyo sentido no sólo puede aplicarse a Boyd, sino a la propia Marjorie:

Que la inconsciente luz de quienes viven libres
proteja para siempre tu memoria.

Pedro Tedde de Lorca

Sras. y Sres. Académicos con D. Pedro Tedde de Lorca
al finalizar el acto de Toma de Posesión